El ser humano necesita el descanso y las vacaciones,
ciertamente, pero eso no significa que en este tiempo nos dediquemos a "no dar
un palo al agua". Las vacaciones se presentan como un magnífica oportunidad para
leer, hablar, viajar, disfrutar de la familia y de los amigos, dejarse
deslumbrar por la naturaleza y, también, como un tiempo propicio para acercarnos
a Dios.
miércoles, 18 de julio de 2012
Estar de vacaciones no significa que le demos vacaciones a Dios
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