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En la mañana de ayer tuvimos la Buena noticia de comunicar que el trono de la imagen de la Virgen de la Amargura ha sido restaurado quitando las polillas que les atacaba ya que corría el peligro de caída de la imagen en las procesiones
El trabajo, realizado por el carpintero ebanista Vicente Barrera Reverón, natural de Güímar, consistió en quitar la madera afectada y crear un bastidor nuevo de Riga y se le aplicó un tratamiento anti polilla y barniz.
Ya en las próximas semanas se procederá al montaje íntegro del trono en la estructura de hierro que nos donó la mayordomía del Cristo de la Expiración de San Juan ( Cristo Negro) donde se arreglará los frenos y ya, si Dios quiere nuestra querida Imagen dispondrá de un trono procesional en condiciones.
En la mañana de ayer tuvimos la Buena noticia de comunicar que el trono de la imagen de la Virgen de la Amargura ha sido restaurado quitando las polillas que les atacaba ya que corría el peligro de caída de la imagen en las procesiones
El trabajo, realizado por el carpintero ebanista Vicente Barrera Reverón, natural de Güímar, consistió en quitar la madera afectada y crear un bastidor nuevo de Riga y se le aplicó un tratamiento anti polilla y barniz.
Ya en las próximas semanas se procederá al montaje íntegro del trono en la estructura de hierro que nos donó la mayordomía del Cristo de la Expiración de San Juan ( Cristo Negro) donde se arreglará los frenos y ya, si Dios quiere nuestra querida Imagen dispondrá de un trono procesional en condiciones.
Un poco de historia
Cuando la Cofradía acogió a la virgen de la Amargura
en 1995 el carro donde procesionaba y su trono estaba muy deteriorado. Era de madera en la parte
alta y en su parte frontal era de madera forrada con latón tallado y unos
apliques ovalados tallados con imágenes de la Pasión de Cristo y el escudo de
la ciudad de Güímar.
El trono tiene una medida de 336 cm de largo y 281 de ancho y
consta de una peana de caoba oscuro en forma de hexágono tallado en su
totalidad donde se coloca la imagen y una base con tallado a su alrededor a
juego con la peana. Esta tallado las iniciales y el año de dicho carro por su
carpintero (P.P.D. 3-4-60), natural de Güímar.
En el transcurso de los años, los cofrades, con la ayuda del
pueblo, de sus cuotas y de la propia parroquia han ido arreglando poco a poco
dicho trono donde en 1998 se le cambio la chapa del trono que tenía por una
sencilla ya que la actual estaba muy picada e hinchada por el agua y también se
arregló la mecánica del carro.
Desde 2012 se procede al arreglo
total del carro donde se recauda fondos con excursiones, rifas y cuotas para
poner, con el permiso de la parroquia, madera nueva en el frontal y base del
trono eliminando el chapeado que tenía
por chapa marina y el frontal de latón se sustituye por madera de jatoba. Dicha
restauración corrió a cargo del carpintero ebanista D. Vicente Barrera Reverón,
natural de GÜímar. (Cabe destacar que la peana y la base tallada por el
anterior ebanista se respetaron, solo se eliminó la chapa y el latón frontal y
se cortó 8 cm por cada lado para que el trono entrara y saliera con facilidad
del templo)
Tras la Semana Santa del 2013 y gracias al párroco de las
parroquias de San Pedro Apóstol y Santo Domingo de Guzmán D. Pedro José Pérez
Rodríguez se consigue que la camarera del Cristo de la Expiración del barrio de
San Juan donde la estructura antigua del trono de dicho Cristo para la Virgen
de la Amargura.
En el verano del mismo año se amplía la estructura del carro
para poderlo adaptar a la madera nueva que actualmente tiene el trono.
Falta por poner en un futuro los apliques ovalados en la
madera de jatoba en el frontal y lateral del carro. En la actualidad están a
falta de restaurar.
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