"La Madre de Jesús estaba allí. La Madre siempre está, siempre nos acompaña en el camino de la vida. Lo hizo mientras su Hijo estaba en este mundo y siempre haciendo que se fijaran en el. "Haced lo que el os diga". Lo hizo con la Iglesia naciente, al ver a los discípulos ocultos por miedo al ver a su Señor crucificado. Allí estaba ella también alentando a esos hombres y mujeres que todavía no sabían que hacer y como hacer.
María siempre está y nos recuerda que nos fijemos en Cristo su Hijo.
Hoy nosotros damos gracias a Dios, por esta coronación canónica de hace 15 años a la Madre del Socorro, la corona de una madre son siempre sus hijos, todos aquellos a los que ella da luz físicamente y también los que acompaña por este mundo porque siempre una madre tiene a muchos hijos. todos son de su familia. A todos acoge en su casa. A todos ayuda a crecer y a avanzar a madurar. Todos encuentran en ella un refugio un consuelo una palabra de aliento una presencia que da fortaleza que da esperanza y que le ayuda siempre a seguir adelante.
Por eso María está siempre con nosotros y nos acompaña cada día. La Madre que siempre está y nos indica el camino que nos conduce a Jesucristo. No dejemos nunca de ser parte de esa corona de hijos que se une para estar siempre junto a la Virgen dejarse cada día guiar, conducir e iluminar por ella.
¿Qué sentido le damos nosotros a la presencia de la Madre de Dios? en la vida, en los acontecimientos que vivimos cada día. ¿Por qué la invocamos? ¿Por qué la venimos a ver?.
Hace falta renovar el sentido. Hace falta preguntarnos si estamos siendo esa corona de hijos. Esa corona que alegra el corazón de la Madre.
El sentido que tiene es trabajar juntos unidos para alegrar el corazón de la Madre. Crean en la nueva oportunidad que le va a dar su Hijo. Fíjense en Él y crean en su palabra.
Cristo siempre nos va a llevar al amor, a trabajar juntos. Este es el sentido y no podemos buscar otro. Si no acabaremos en nosotros mismos. Malo cuando nos queremos poner nosotros por delante. Cuando pensamos que nosotros somos los importantes. La Madre une a cada uno de sus hijos que son diferentes pero que juntos hacen esa corona, ese camino, ese sentido.
Los creyentes somos signo de amor, signo de unidad Hagamos caso a María. Hagamos lo que Cristo nos dice".
Domingo Miguel González Luis.

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